Cosas de la vecindad

18/6/2016

¿Qué es lo que ahora entra o sale de Gibraltar?. hubo otro tiempo de menos compliación. en el que junto al tabaco, entonces de cuarterón, se pasaban los “mandaos” (los jerseys dombro, la falda plisada, el cancan, la media de cristal, el mechero de martillo, la manteca del patito, el café de la negrita, el azúcar blanco, el liquimbá, y hasta el chicle bazooka), pero los tiempos cambian y, a pesar de las crisis, siempre lo hace para mejor.


El gobernador Gardiner dejaba para la historia aquel famoso informe que elevaba al ministro británico Palmerston, refiriéndose a la benevolencia que había existido durante el período del gobernador Don, su antecesor: Decía así: desde que se abren las puertas, a primeras horas de la mañana, se ve una corriente de españoles, hombres, mujeres y niños, que con caballos y unas cuantas calesas, que pasan a la ciudad donde permanecen yendo de tienda en tienda hasta el mediodía. Los seres humanos entran en la guarnición con su tamaño natural, pero salen fajados y abultados con nuestras manufacturas de algodón y forrados de tabaco, mientras los carruajes y las bestias, que llegaron ligeros y saltarines a la plaza, la abandonan de tal forma que apenas pueden arrastrar o soportar sus cargas. Las autoridades españolas obtienen su parte en este tráfico, recibiendo un soborno de cada individuo que pasa por La Línea, siéndoles conocidas totalmente las personas y los hechos. Algunos de estos individuos introducen en España artículos de ferretería, así como géneros de algodón y tabaco. Hay que puntualizar que en las fechas a que se refiere el informe, el municipio que lindaba con Gibraltar era San Roque, puesto que La Línea no había nacido como ciudad. Cabe deducir que la mayoría de esos ciudadanos españoles que originaban ese trasiego humano diario, el llamado contrabando de hormiga (el ant-smuggling) fueran vecinos de esta ciudad, o al menos residentes en ella. Pero nada tienen que ver con otros vecinos de hoy (o al menos residentes veraniegos) que debieran ser propietarios en la zona más lujosa del municipio aunque tengan por titulares a sociedades gibraltareñas. ¡Cosas de la vecindad!.

 

                 Antonio Casaus