El 09 de octubre de 1902 ocurrió un hecho lamentable al que llamaron el Suceso de las Pedreras

8/10/2015

Hacia finales de siglo, existía en la calle San Felipe en el viejo barrio de Los Portugueses, un Centro Obrero, en el que estaban encuadrados la mayoría de la gran masa de trabajadores, que al calor de las obras de los diques de Gibraltar se habían establecido en esta población. funcionaba bajo la denominación de "Centro Obrero de Oficios Varios" una organización obrera que agrupaba a unos 6.000 trabajadores.El núcleo mas importante de este centro, lo formaban canteros y picapedreros, que procedentes de diversas regiones de España, habían traído a esta población las semillas de la revolución social, esparcidas y fecundadas por los idealistas de la Internacional.

 

A principios de octubre de 1902, el Gobernador de Sevilla ordena el cierre de los centros sociales de Andalucía al considerarlos una amenaza para la paz y el orden social, lo cual provocó naturalmente la indignación de los trabajadores.

 

En nuestra ciudad, para protestar contra esta decisión y pedir la reapertura de su centro, los dirigentes de éste solicitaron permiso para celebrar una asamblea en la Plaza de Toros el día 9 de octubre de 1902. El citado acto público fue autorizado por el comandante militar de la Plaza, y ya se encontraban varios miles de trabajadores concentrados en los alrededores del "coso taurino" cuando llegó una orden del alcalde, por aquel entonces D. Juan Bautista Fariña, suspendiendo el anunciado mitin; las causas que motivaron aquella prohibición aun no la sabemos con exactitud, a que fue debida. La cuestión fue que los trabajadores, ante tan incomprensible orden acordaron, desobedecerla y se marcharon a otro lugar de la ciudad, eligiendo precisamente "Las Pedreras'', en las cercanías de lo que es hoy el Tejar de Pedro Campos. La cantera de piedra que se hallaba al pie de Sierra Carbonera, a la que acudieron varios millares de enardecidos trabajadores, en instantes en que La Línea vivía momentos de angustiosa tensión e incluso el comercio había cerrado sus puertas. En La Línea se había declarado el Estado de Guerra y se habían enviado tropas desde Jerez.

Y aquí estalló el conflicto entre trabajadores y fuerzas del orden, fuerzas del orden, el primer conflicto de tipo político-social y revolucionario, de La Linea.Las autoridades enviaron a fuerzas de la Guardia Civil para disolver esta asamblea. Ante la negativa de los congregados, la fuerza pública realizó una descarga al aire, a la que algunos exaltados respondieron con piedras. Los siguientes disparos de la Guardia Civil ya no fueron al aire sino contra la multitud, la cual no se amilanó y respondió al ataque con cuanto tenían a su alcance: palos, piedras, algún que otro revolver... La Guardia Civil se vio forzada a replegarse hacia la ciudad y las masas encolerizadas irrumpieron en el casco urbano y divididos en grupos se dirigieron a atacar simultáneamente, edificios públicos y en especial la casa del alcalde, el señor Juan Bautista Fariñas Martín, al que hacían responsable de lo sucedido.

 

Fue en las cercanías de la farmacia y residencia familiar de este, en la zona de la calle del Teatro limitada por las del Alba y Aurora, donde los sucesos alcanzaron mayor virulencia. Los más exaltados quisieron asaltar e incendiar la farmacia y el domicilio del señor Fariñas. Avisados oportunamente, fuerzas del Ejército acudieron allí y actuaron sin contemplaciones, con un saldo de numerosas víctimas entre los amotinados. 

 

Según la versión oficial, las fuerzas del orden fueron atacadas por una multitud de cuatro o cinco mil obreros, casi todos ellos armados de pistolas y revólveres... La realidad sin embargo debió de ser muy distinta: según el saldo oficial de víctimas, hubo un oficial y varios números de la fuerza pública levemente heridos con simples contusiones, mientras que entre los amotinadas, según los propios informes oficiales, hubo cinco muertos, cuatro o cinco heridos graves, y se supone que muchos más con lesiones menos graves que prefirieron ser atendidos en sus hogares a exponerse a ser detenidos y procesados si acudían a curarse a la Casa de Socorro.

 

En la madrugada del día siguiente, los obreros intentaron rescatar, sacándolos del cementerio donde habrían de ser inhumados horas después, los restos de los compañeros para rendirles un póstumo homenaje. La acción de las fuerzas de Caballería, prevenidas, lo impidió

 

El periodista Sánchez Cabeza fue injustamente acusado de ser uno de los instigadores de los actos de protesta y rebeldía que culminaron aquellos trágicos sucesos, acusación que le costó el encarcelamiento, aunque sería puesto en libertad a los tres días. Aquella jornada del 9 de octubre de 1902, fue triste, desgarradora, sangrienta, y el mayor conflicto social que ha vivido nuestra ciudad, quedando inscrita en los anales de La Línea como "Los sucesos de Las Pedreras" y que tuvieron gran repercusión nacional

 

                                                                                       

Al poco tiempo, los poetas populares poniendo en acción sus mentes creativas y satíricas, sacaron esta copla que durante mucho tiempo corrió de boca en boca, por toda la población:

 

A principio del siglo XX,
año 1902,
ha sido un año terrible
para el libre pensador,

Se han coronado dos reyes,
uno ingles y otro español.
Ha muerto Emilio Zola
y el valiente Pi y Margall,
con la perdida de Barcelona
y los sucesos de Jerez.
Los mártires de La Coruña
y aquí en La Línea también.

 

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El Suceso de las Pedreras a traves de la Prensa