Monos pecadores

18/6/2016

La Liga Internacional para la Protección de los Primates en Reino Unido llegó a amenazar con convocar un boicot turístico en el Peñón si el Gobierno local no paraba la matanza de monos. Ignoro si se trataba de proteger a los monos o recordando que durante la Segunda Guerra Mundial su número descendió tanto que circuló el dicho que decía que si los monos abandonaban Gibraltar ésta dejaría de ser británica, razón por la que el por aquel entonces primer ministrobritánico Winston Churchill importó decenas de ellos del norte de África.

Nada tuvo que ver el arzobispo Cañizares, pero el año pasado, el Gobierno gibraltareño amenazó con poner fin a la orgía sexual y reproducción sin freno de estos macacos y anunció que 25 monos se enfrentaban a una ejecución sumaria. El ministro de Turismo de Gibraltar, Ernest Britto, explicó que el sacrificio de 25 monos en Bahía Catalana y Bahía Sandy ya había sido autorizado, y anunció la introducción de algún tipo de control de natalidad entre los monos. Ignoro si se llegó a tomar la decisión de importar masivamente la “pastilla del día después”.

 

                 Antonio Casaus